lunes, 3 de agosto de 2026

¿LA INVASIÓN DE CEUTA?

 Mi estancia de un año en la ciudad ceutí, otros dos en la zona norte de Marruecos, mi paso por el Sáhara y otro año en Sidi Ifni creo que me autorizan a escribir un artículo sobre el tema de actualidad de estos días, como es el de la presunta invasión de Ceuta por personal marroquí y sus presuntas causas.

Para ello, tenemos que comenzar por los antecedentes ya lejanos de esta crisis en relación con mi historia médica militar. En los años 50 del pasado siglo, fui destinado a un destacamento en la zona de Anyera para proteger al rey de Marruecos de un complot de rifeños formado para derrocar al recién nombrado monarca. Apenas habían pasado más de dos años y ya me mandaban a una guerra en Sidi Ifni, donde tropas del mismo rey, al mando de su hijo, atacaban y mataban a muchos españoles paracaidistas que defendían esa zona bajo dominio español. Ya empezamos entonces con las traiciones en un intento de ampliar el territorio.
Ahora, el Gobierno marroquí, con el consejo de Estados Unidos e Israel, está permitiendo, con la invasión pacífica de 50.000 marroquíes, provocar el conflicto con España y ampliar sus dominios como entonces. Y, para ponerse el traje de pacífico, al día siguiente permite que un número importante de ¿invasores? regresen a Marruecos.
Así de sencillo veo yo el tema; pero, como en una enfermedad, además de antecedentes tenemos unos síntomas evolutivos, unas circunstancias predisponentes y agravantes, y otras consecuentes, con lo cual las causas de esta crisis y estos acontecimientos de ayer no son tan fáciles de explicar sin conocer los factores que intervienen.
Y entre ellos está la ayuda en infraestructuras e inversiones que está haciendo Estados Unidos a Marruecos en forma de bases militares, compañías conjuntas, etc., y que crean fuertes dependencias por encima de relaciones diplomáticas y tratados internacionales. Como lo están también las relaciones más estrechas de España y Argelia en el plano comercial.
No quiero intervenir opinando sobre la política de Marruecos, que no es asunto mío, pero sí referirme a que este país debería revisar su política con España, al igual que España con Marruecos, para que las relaciones entre ambos sean más sinceras, honestas y beneficiosas para las dos naciones.
Alejandro José Domingo Gutiérrez
Agosto de 2026

domingo, 2 de agosto de 2026

INCENDIOS Y POLÍTICA

Como interesado en la política y como observador de la realidad actual, quiero dedicar este artículo al tema de los incendios y a la influencia que tienen estos acontecimientos entre sí. 

Estoy muy relacionado con este asunto como licenciado en Ciencias Políticas y por tener a mi hermana Paloma afectada por la evacuación en San Martín de Valdeiglesias. Quiero, en este artículo, gritar en silencio el rechazo —más bien el asco— que me da la vertiente política que pretenden dar a unos hechos tan desgraciados como son los incendios. Son catástrofes que nos afectan a todos los ciudadanos, antes o después, algo muy diferente del verdadero objetivo de la política, que es buscar el bienestar social, en nuestro caso, de España.

Al día siguiente del incendio y visitando el Puesto de Coordinación y Mando, Sánchez y Ayuso, como representantes máximos de la política estatal y comunitaria, se saludan, al parecer, de forma cordial y amigable, suspendiendo viejas rencillas y puntos de vista. La coordinación entre los medios puestos por estas distintas administraciones era formidable, y la concordia entre diferentes posturas políticas parecía establecida.
Sin embargo, no pasaron ni 24 horas y, entre algunas cabezas de los dos partidos políticos principales —y no digamos de Vox—, surgieron las "pegas" y las críticas a algunos detalles de la operación. De nuevo surgió la influencia de la política sobre un hecho de alcance comunitario que amenazaba con alcanzar a otras autonomías. Una influencia nefasta. Menos mal que, esta vez, los medios empleados, las cabezas pensantes y los gestores hicieron bien su trabajo sin dejarse influir por los que buscaban intencionalidades raras entre las causas. ¿Por qué ciertos políticos se encargan de desunir la colaboración que el sentido común une?
¿Por qué las fuerzas políticas se pasan todo el tiempo insultándose en las cámaras y en los medios, en vez de unirse y colaborar para solucionar los temas de interés general? Yo no voté a nadie para que hiciera aquello que no estudié en la Facultad, como es incordiar, molestar e intentar anular al que no piensa como yo. Como politólogo, y con un familiar evacuado por el incendio, digo "no y no" a esta obstrucción para construir salidas salvadoras que, al final, nos sirven para salvarnos a todos.
Por favor, pensad bien a quién dais vuestro voto en las elecciones municipales, autonómicas y estatales. De esto depende el bienestar social de todos; que nos mande y nos gestione el que lo vaya a hacer mejor, no el que haga el mejor marketing.
Alejandro José Domingo Gutiérrez
Benidorm, julio de 2026